viernes, 15 de diciembre de 2023

CLEOPATRA ULTIMA REINA DE EGIPTO

CLEOPATRA REINA DE EGIPTO
 

Cleopatra, y con sólo nombrarla nos situamos en el Antiguo Egipto. Si nos sometemos al rigor histórico encontraremos que esa reina que se a transformado en todo un icono es exactamente Cleopatra VII.

Cleopatra, y con sólo nombrarla nos situamos en el Antiguo Egipto. Si nos sometemos al rigor histórico encontraremos que esa reina que se a transformado en todo un icono es exactamente Cleopatra VII.

Es decir que hubo seis antes que ella que llevaron tal nombre y que no contaron con la fama de esta. ¿Por qué? En parte por lo que ya dijimos al comienzo, pero también por las características que la dama ostentaba.

La séptima Cleopatra de la dinastía Lágida, la última y la más poderosa, accedió al trono el imperio a los 17 años. Como se acostumbraba en aquella cultura, se casó con su hermano Tolomeo que por entonces tenía apenas 12 años.

Era el año 51 a.C cuando Tolomeo XII Auletes padre de Cleopatra y Tolomeo, unidos en matrimonio, murió dejando el imperio a manos de sus hijos. Desde entonces ambos se enfrentaron por el poder en un lucha que terminaría ganando la joven.

Durante su reinado, Cleopatra VII intentó por todos los medios de reafirmar la independencia de Egipto ante el poderosísimo imperio Romano, pero su historia ligada a las tierras de los Césares es de una complejidad política digna de los tiempos que corren.



En principio, desterrada por su hermano Tolomeo, se valió de su poder de seducción para atraer los favores del por entonces general del ejercito romano Cayo Julio César con quién tuvo un hijo al que llamaron Cesarión.
Cuenta la leyenda que ella se presentó desnuda ante el general romano para conseguir su apoyo en la batalla por el poder que estaba librando contra sus enemigos internos. Saber si se presentó o no desnuda, es lo de menos, pues igualmente consiguió lo que buscaba: volver al trono de Egipto.

Cleopatra dio a luz a Cesarión en el 47 aC y fue a Roma donde el padre de aquella criatura había sido nombrado "Imperator". Tras el asesinato de Julio César, el ambiente político de Roma no era el ideal para que permanezca allí la joven madre y su hijo (ilegítimo para las leyes romanas).

Cleopatra volvió inmediatamente a Egipto para hacer asesinar a su hermano y asociar al trono a Cesarión.

De la morena de pelo negro son pocos los datos fehacientes que podemos brindar sobre sus dotes físicos. Aunque no así de su inteligencia política y de su capacidad de seducción, quizás basada únicamente en una desfachatez y una moral "flexible" para la época, pero sumamente efectiva para sus propositos.

En el 41 a.C cayó bajo sus encantos Marco Antonio, con quién protagonizó un verdadero romance de película. Fría y calculadora en muchos aspectos, logró que el gobernador de la parte oriental del imperio romano pusiera a su disposición las victorias obtenidas.

Fue con Marco Antonio con quien conquistó los territorios de Chipre, Fenicia, Cicilia, Arabia y parte de Judea, para el imperio egipcio.

En Roma no se veía con buenos ojos las conquistas que Marco Antonio y su reina estaban llevando a cabo. Entonces el Senado Romano le declaró la guerra a la pareja. Las tropas del Emperador César Augusto terminaron por derrotarlos en la batalla de Accio (31 aC) y Marco Antonio y Cleopatra regresaron a Alejandría donde tomaron la resolución de terminar con sus vidas.

Lista para el suicidio, la historia dice que la llamada Reina del Nilo, utilizó el veneno de un áspid (pequeña serpiente muy venenosa de las que abundaban en los desiertos de oriente).




Así terminó la vida de aquella enigmática dama que para algunos sólo fue una exótica señorita que solía bañarse en leche de cabra.

Lo cierto es que la Reina del Nilo ya sospechaba y, de hecho, ejercía el poder que una mujer desprejuiciada e inteligente (más allá de las valoraciones morales que cada uno pueda hacer del caso) tiene en sus manos cuando su objetivo es claro.

Valiéndose de su capacidad de seducción y echando el ojo sobre personajes verdaderamente influyentes para la época: la fama de Cleopatra, la séptima, llega hasta nuestros días.

Nació en Alejandría en el 69 a.C y murió en la misma ciudad en el año 31 a.C.
Tanto su vida como su muerte fueron el resultado de una existencia en donde puso todo en juego. A los 17 fue reina, se mantuvo 22 años en el poder y a los 39 ya había vivido demasiado.

Cuál habrá sido su último pensamiento antes de que el veneno mortal ejerciera su efecto definitivo, será otro de los infinitos misterios que la historia no debela ni lo hará jamás; o sí prefieren: otro de los misterios que permanecerán por siempre custodiados por el paisaje del delta del Nilo o de las arenas del desierto egipcio.

EL OJO DE HORUS



El Ojo de Horus 

El Ojo de Horus es uno de los amuletos egipcios mas representativos del Antiguo Egipcio




El ojo wedjat, udjat, udyat, ugiat, ojo de Horus,  y del mundo musulmán actual. Como talismán simboliza la salud, la prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la capacidad de renacer. El wedjat, un ojo en parte humano y en parte de halcón, es el ojo de Horus, dios de los cielos, y viene a significar «la unidad o totalidad restablecida». Estos amuletos les servían no sólo contra las enfermedades sino también contra traiciones, conjuros y maldiciones enviados por los enemigos y mal de ojo.Y se usa aún hoy en muchos lugares.

El ojo de horus era uno de los más poderosos amuletos, que protegía especialmente la incisión practicada en la momia para extraer sus órganos. Al ojo de horus se le representó, desde hace miles de años, con un círculo con un punto en el centro, el mismo símbolo que representa al Sol y, por lo tanto, representa el poder de lo eterno, que no cambia con el tiempo. Por eso, este talismán ayuda a lograr una posición y estabilidad, otorgando fijeza de objetivos. Proporciona fuerza, coraje y sabiduría. Fue muy usado en collares para proteger de miradas envidiosas.


En los Textos antiguos se alude a un mito que asocia a Osiris, dios de la tierra, con su esposa Isis, con su hijo Horus y con su malvado hermano Seth, dios del desierto y asesino de Osiris. Según esa mitología, Horus, el legítimo heredero (representado con cabeza de halcón) perdió su ojo luchando contra Seth en los combates por recuperar el trono usurpado y vengar a su padre Osiris.


Seth hizo añicos el ojo de Horus pero Toth, dios de la ciencia y de la magia, encontró los trozos, los recompuso y los unió de nuevo escupiendo sobre ellos. Entonces, Horus se lo dio a comer a Osiris para que pudiese resucitar en su asimilación como dios funerario esencial.


El ojo derecho de Horus  representa al sol, origen de toda la luz, por lo que también se le llama ojo de Ra, la divinidad solar adorada como dios principal en la religión egipcia. El ojo izquierdo es un ojo nocturno, símbolo de la luna, con su mítica recomposición semejando las fases lunares. Como encarnación del sol, el wedjat derecho tenía más poderes mágicos y era más utilizado como amuleto protector. El ojo izquierdo de Horus parece estar en el origen del símbolo farmacéutico usado para encabezar las recetas, R, como una antigua invocación de la divinidad.


El interés de los egipcios por la muerte los llevó a embalsamar los cadáveres y a colocar en las tumbas numerosos objetos, pinturas e inscripciones relacionadas con la vida del difunto. El ojo sagrado utilizado en los ritos funerarios, esculpido y pintado en joyas, sarcófagos y templos era un poderoso amuleto capaz de despertar al difunto como hizo con Osiris, de alejar influencias maléficas o de actuar con significado de ofrenda.


El Ojo de Horus como medida de volumen

Las diversas partes que componen el Ojo de Horus, fueron utilizadas desde muy antiguo como sistema de numeración fraccionario en divisiones de capacidad (medidas de cereales) y extensiones agrarias.


La unidad de capacidad era el heqat (HqAt), y se empleaba para medir el trigo y la cebada fundamentalmente y equivalía a unos 4.8 litros. En mediciones más grandes, por ejemplo para almacenes, se empleaba una unidad que podríamos llamar “100 heqat cuádruples”. Cada una de las partes del Ojo de Horus era una fracción de heqat y se conocen como fracciones “Ojo de Horus”. La división era, considerando el ojo derecho.
Las cejas equivalían a 1/8, la pupila 1/4, la parte izquierda de la pupila 1/2, la parte derecha de la pupila 1/16, la parte inferior vertical bajo el ojo 1/32 y la parte inferior diagonal del ojo representaba 1/64.


El Oipe o ipet (ipt) contenía 4 heqat, es decir 19.22 litros. 5 Oipes formaban un jar (XAr)(~ 96 litros), es decir un jar eran 20 heqats (en algunos textos he visto la equivalencia a 16 heqats) y a 2/3 de codo cúbico. Una unidad común en la medida de grano era 100 oipes (20 jar). Existía además una unidad llamada Henu (hnw) que aparece en el papiro Rhind definida como 1/10 de heqat, por tanto unos 0.48 litros, empleada en la medición de perfumes normalmente, aunque parece que también se utilizó en medidas de grano. El ro (r) equivalía a 1/320 de heqat. Esta unidad se empleó sólo en medidas de grano. Cuando se medía el grano en heqats se usaban las fracciones ojo de Horus : 1/2, 1/4, 1/8, 1/16, 1/32, 1/64 y para medidas inferiores a 1/64 de heqat se empleaban mútiplos de ro, de modo que un ro contenía 5 medidas de 1/64 de heqat, y por tanto nunca se utilizaba 1/128 de heqat sino 2 1/2 ro, que era también el término empleado para designar las fracciones. Se empleaba el signo seguido del denominador de la fracción, puesto que sólo se utilizaban fracciones unitarias.

El ojo de Horus



LA ASTROLOGIA EGIPCIA

La astrología ha jugado un papel importante en la sociedad desde el principio de la civilización, e incluso quizá antes que eso. Su influencia puede ser vista en casi todo el mundo. La historia de la astrología es larga, y la creencia común es que sus orígenes se encuentran con los griegos. Sin embargo, una mirada más cercana demuestra que la astrología ya existía mucho antes, y los egipcios tenían mucho que ver con ello.


La Magia de la civilización egipcia es especial y única en el mundo. Sus conocimientos acerca del mundo de los muertos y de los misterios de los cielos hicieron de los egipcios una gran civilización.

En las cartas del Tarot se recogen todas las posibilidades de conducta, es en este sentido, un esquema de los manuales mnemotécnicos usados en la Edad Media, para ayudar a la memoria, y en ellas se intenta agrupar toda la sabiduría del Antiguo Egipto.

Las cartas muestran pautas de conducta que engloban prácticamente todas las situaciones que se pueden producir en la vida de una persona. El Tarot Egipcio como Oráculo de los Faraones proviene del Gran Libro de Thot, un papiro superviviente de azarosas y dramáticas historias. Thot, el maestro de los maestros, llegó a Egipto desde la constelación de Sirio, mediante un objeto volador, con siete sabios que le acompañaron para traer todo su saber a los pobladores del planeta Tierra.

Aquel papiro desapareció y fue quemado, pero alguien se ocupó de que no se perdiera y su copia apareció más tarde en manos de uno de los hijos de Ramsés II. Todo cuanto era posible conocer respecto al mundo, tanto visible como invisible fue resumido en setenta y ocho figuras. En ellas se recogen todas las posibilidades de conducta, es en este sentido, un esquema de los manuales mnemotécnicos usados en la Edad Media, para ayudar a la memoria intentando agrupar toda la sabiduría del Antiguo Egipto.

Las cartas muestran pautas de conducta que engloban prácticamente todas las situaciones que se pueden producir en la vida de una persona, contienen la esencia vital de todo cuanto el hombre ha podido conocer o intuir, sintetizando en símbolos las enseñanzas morales y metafísicas que el pensamiento humano ha sabido acumular a lo largo de su historia.

En la antigua cultura egipcia, cada día que nacía una persona se le bautizaba con el nombre de un Dios de acuerdo a su regencia.
La astrología egipcia es un sistema global de descripción de la realidad que analiza y clasifica los fenómenos de la naturaleza. Sus teorías son consideradas leyes cósmicas inmutables, aplicables a cualquier plano y manifestación de la vida.

Palabra de poder de cada signo:

Hijos de Bastet → Yo sé
Hijos de Selket → Yo doy
Hijos de Apep → Yo poseo
Hijos de Ptah → Yo soy
Hijos de Atum → Yo pienso
Hijos de Isis → Yo puedo
Hijos de Ra → Yo reino
Hijos de Horus → Yo analizo
Hijos de Maat → Yo amo
Hijos de Osiris → Yo deseo
Hijos de Hator → Yo veo
Hijos de Anubis → Yo uso

La situación del Sol
El único astro que realmente fascinó a los egipcios fue el Sol, debido a la regularidad de su trayecto. Los grandes sacerdotes de Héliopolis, ciudad sagrada muy antigua, enseñaban que el Dios solar Re aparecía bajo aspectos diferentes durante el transcurso del día, en analogía con las 4 edades del hombre.
El Sol de la mañana fue representado por un niño, el del mediodía por un adulto o un halcón, el Sol poniente por un viejo, y el de medianoche por la piel de Osiris en el mundo subterráneo.
Sin embargo, aunque los conocimientos astronómicos, esotéricos, artísticos y técnicos eran, sin duda, enormes, y aunque su creencia en la tanatología daba lugar a una gran elevación de pensamiento, los egipcios estaban lejos del nivel de conocimiento de los pueblos descendentes en Mesopotamia, y sólo después estos últimos tuvieron acceso a este conocimiento.
El año estaba dividido en 12 meses. A su vez, cada mes se dividía en 3 períodos de 10 días, precursores de los decanatos utilizados todavía en la astrología popular contemporánea. Su representación más antigua se encuentra en la tumba de la V dinastía (hacia el año 2000 a.C.).

LOS MISTERIOS DE LA ESFINGE


Misterios de la Esfinge de Giza





Junto con la Gran Pirámide de Giza, la Esfinge es uno de los mayores enigmas de la humanidad y el monumento antiguo más estudiado de la historia, que forma parte del complejo de Giza y es sin duda la clave para llegar a la comprensión de las civilizaciones más avanzadas del pasado.

En la exploración del misterio de la Esfinge egipcia nos encontramos con que los egipcios escribieron muy poco acerca de su construcción o significado, sin embargo, los romanos y árabes escribieron relatos sobre sus numerosas restauraciones, pero además, hay que decir que otras culturas también construyeron sus esfinges, por ejemplo la esfinge griega era una mujer con una cabeza humana, los senos y el cuerpo de un león femenino.



¿Qué teorías existen sobre la Esfinge?
Hay básicamente dos escuelas de pensamiento sobre el origen, la edad y el constructor de la Esfinge en Egipto, un grupo de egiptólogos creen que el faraón Kefrén construyó la Esfinge alrededor de 2500 aC, lo que se refiere a la 4ta dinastía, determinando que la esfinge tendría una edad estimada de 5.000 años de antigüedad, según el Dr. Zahi Hawass, Director de Giza Saqqara de la Organización de Antigüedades Egipcias como se indica en el libro de Graham Hancock “Huellas de los dioses”.
Pero la otra escuela de pensamiento no cree que los egipcios construyeron la Esfinge, sino que fue construida por una civilización más avanzada datando su antigüedad hacia el 10.000 aC. Esta escuela de pensamiento se ha mantenido durante cientos de años, pero nuevos hallazgos le dan más credibilidad, ya que recientemente, Graham Hancock, John West, Robert Bauval y otros han presentado pruebas que pueden provocar un replanteamiento del modelo utilizado para determinar quién construyó la Esfinge y la Gran Pirámide y con qué propósito.


Sus pruebas consisten básicamente dos piezas de evidencia, en primer lugar las indicaciones geológicas de la erosión de la Esfinge fue debido al agua en lugar de viento / arena por lo que es mucho más antigua que se pensaba, de acuerdo con las huellas dactilares libro de los dioses.
En segundo lugar las alineaciones astronómicas muestran que la Esfinge fue claramente un marcador equinoccial hacia el este, que identifica la posición exacta en el horizonte indicando el sol que amanece en el equinoccio de primavera (1 º día de la primavera) de acuerdo con Graham Hancock y el libro de Robert Bauval es el mensaje de la Esfinge.
Muchas de las leyendas egipcias y árabes apoyan esta postura, creen que una civilización avanzada antes de la gran inundación (era ante-diluviana) construyó estas estructuras.

EL MISTERIO DE LA ESFINGE

El material por excelencia en el Imperio Antiguo, y que nunca perdió popularidad durante la historia egipcia, fue la piedra caliza, pues era fácil de cortar. La caliza, arenisca, yeso, esteatita, serpentina y otras piedras blandas se podían trabajar con las mismas herramientas que usaban los carpinteros, las cuales eran escoplos de cobre, taladros, sierras y azuelas. Las piedras duras, como el granito, basalto, diorita, cuarcita, roca arenisca gris, alabastro y caliza endurecida, tenían que ser trabajadas con distintos métodos, sobre todo encendiendo fuegos dentro de cercos de adobe, mojando la piedra calentada y golpeando las superficies quebrantadas con bolas de dolerita, con mazos de pedernal o con guijarros duros. El trabajo se remataba puliendo la superficie con estregaderas de cuarcita y terminando la operación con polvo de cuarzo muy fino a modo de raspadorEl material por excelencia en el Imperio Antiguo, y que nunca perdió popularidad durante la historia egipcia, fue la piedra caliza, pues era fácil de cortar. La caliza, arenisca, yeso, esteatita, serpentina y otras piedras blandas se podían trabajar con las mismas herramientas que usaban los carpinteros, las cuales eran escoplos de cobre, taladros, sierras y azuelas. Las piedras duras, como el granito, basalto, diorita, cuarcita, roca arenisca gris, alabastro y caliza endurecida, tenían que ser trabajadas con distintos métodos, sobre todo encendiendo fuegos dentro de cercos de adobe, mojando la piedra calentada y golpeando las superficies quebrantadas con bolas de dolerita, con mazos de pedernal o con guijarros duros. El trabajo se remataba puliendo la superficie con estregaderas de cuarcita y terminando la operación con polvo de cuarzo muy fino a modo de raspador

Aqui en este antiguo papiro se encuentra una representacion de Escultores Egipcios trabajando  en diferentes esculturas.





LA IMAGEN DE TUTANKAMON




Cara de Tutankamon
El rostro del célebre faraón egipcio Tutankamón fue mostrado hoy en público por primera vez desde su muerte, hace unos 3 mil años.



 La momia del faraón  Tutankamón fue sacada del sarcófago donde se encontraba e introducida en una vitrina de cristal acrílico que dispone de un sistema de control de humedad y de temperatura para protegerlo de los imprevistos climáticos y de las bacterias aportadas por los visitantes a la tumba, situada en el Valle de los Reyes.

El cuerpo fue envuelto en vendas de lino, dejando sólo al descubierto el rostro, que hasta ahora solamente habían podido ver algunos expertos.

En la cámara mortuoria, de tenue luz, un grupo de trabajadores retiró la tapa dorada del sarcófago de Tutankamón e izó la caja acolchada que contenía la momia, hasta sacarla del sarcófago de piedra donde ha descansado la mayor parte del tiempo desde la temprana muerte del emperador.

Luego la trasladaron a la vitrina climatizada situada en la antecámara de la tumba y sellaron su cubierta.



Su marchito rostro se puede ver en un extremo, con su cuerpo cubierto por un paño de lino blanco y sus ennegrecidos pies sobresaliendo al otro extremo.

La cara de la momia tiene elevadas mejillas y una piel quebrada y oscurecida, con la nariz todavía intacta.

"La momia estaba amenazada con quedar reducida a polvo por el aumento de la humedad debido a los visitantes", dijo el secretario general del Consejo Superior de Antigüedades Egipcias, Zahi Hawass.

Hawass, apasionado promotor del antiguo imperio, supervisó la operación, que fue transmitida en directo por varios canales de televisión.

"El rostro de Tutankamón es diferente a la cara de cualquier rey expuesto en el Museo de El Cairo", dijo Hawass a los periodistas.

"Tenía unos dientes preciosos, y (...) como verán los turistas, un esbozo de sonrisa en la cara del chico de oro", indicó.

"Esto hará (...) que el chico de oro viva para siempre", agregó.

Centenares de turistas visitan a diario la tumba de Tutankamón, situada en el Valle de los Reyes, en la orilla oeste del Nilo a su paso por Luxor. La tumba fue descubierta por el británico Howard Carter en 1922.

 Parte de la celebridad de este faraón se debe al hallazgo de un gran tesoro en la tumba de Tutankamón. La máscara que cubría el rostro de Tutankamón pesaba 11 kilos y estaba realizada en oro macizo con incrustaciones de piedras semipreciosas.

Tutankamón fue nombrado faraón con nueve años de edad y reinó durante una década hace unos 3 mil 300 años. Fue el doceavo faraón de la dinastía 18 de Egipto.
La Muerte De Tutankamon y Su parentesco

Murió a los 19 años de edad por una herida en la pierna que se gangrenó.
Una enfermedad ósea y la malaria crónica fueron la causa de la muerte a los 19 años del faraón más famoso de la historia, Tutankamón, que además fue hijo de Akenatón y de KV35YL: no es una broma, es la denominación de la tumba de la que mañana será supuestamente desvelada como madre de Tutankamón . Así lo desvela un estudio del Consejo Superior de Antigüedades (CSA) de Egipto que se publica hoy en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA) y se presenta mañana en rueda de prensa en El Cairo.







El pormenorizado estudio revela lo que se sospechaba: Tutankamón era hijo de Akenatón. Lo dicen los análisis de ADN, con lo que avalan la tesis más apoyada entre los arqueólogos. La investigación es algo más que una ostentosa puesta en escena por parte del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto, es un paso importante en la historia de esta disciplina, tradicionalmente basada en rel análisis e interpretación de restos escritos, obras de arte, construcciones y contextos geopolíticos. El estudio conmocido ayer enlaza de forma poderosa la más pura ciencia con la más pura de las vocaciones, la del profesional que se deja los veranos y las uñas rascando capas de polvo en busca de no sabe nunca qué. Esta investigación del CSA ha durado más de dos años y este miércoles se presenta ante la prensa internacional en el Museo Egipcio de El Cairo.


Imagen de Tutankamon


Durante muchos años se creyó que Tutankamón había sido asesinado de un golpe en la nuca, aunque un estudio de la momia realizado por expertos internacionales rechazaron esta teoría en 2005

LOS TESORES DE TUTANKAMON







    Tumba de Tutankamon

Era el año 1907 y, gracias a la financiación de Carnarvon, Carter pudo reemprender de nuevo su gran sueño, encontrar la tumba de Tutankhamon.
Las excavaciones fueron largas y laboriosas y en más de una ocasión la falta de resultados estuvo a punto de acabar con la idílica búsqueda. Carter necesitó quince años para poder enviar aquel mítico cablegrama a Carnarvon, que en aquel momento se encontraba en Inglaterra y el que decía, el 4 de noviembre de 1922: Finalmente hecho espléndido descubrimiento en el Valle; magnífica tumba con sellos intactos. Se requiere su inmediata vuelta. Felicitaciones


  Howard Carter había descubierto unas escaleras que bajaban hasta una puerta cerrada con los sellos del faraón niño.
Por fin su sueño se iba a ver cumplido. En unas semanas llegó Carnarvon junto con su hija, lady Evelyn. Fue entonces cuando practicaron un agujero en la puerta y pudieron ver lo que había al otro lado.






                            ENTRADA A LA TUMBA DE TUTANKAMON







Tras la puerta se encontraba un auténtico y verdadero museo colmado de objetos, amontonados unos sobre otros en número infinito; jacintos dorados, estatuas de aspecto real, joyeros pintados y taraceados, vasos de alabastro,


tabernáculos negros, mazos de flores y hojas, lechos, sillas magníficamente talladas, un trono de oro tallado y muchas, muchas otras cosas.


Mascara de Tutankamon



Pero ni rastró de ningún sarcófago. Se trataba de una antecámara en la que hubo que clasificar, dibujar y fotografías todos los objetos antes de poder transportarlos al laboratorio y poder continuar con la búsqueda del sarcófago. Hacia finales de febrero de 1923, casi todo el material había sido ya transportado y la comitiva se concentró en una nueva puerta amurallada detrás de la cual esperaban encontrar al faraón.



HOWARD CARTER ANTE EL SARCOFAGO DE TUTAKAMON
TESOROS DE TUTANKAMON


Primera foto tomada en la tumba de Tutankamon



Howard Carter Triunfos y Tesoros

BIOGRAFIA SOBRE EL LIBRO DE LOS MUERTOS


EL LIBRO DE LOS MUERTOS EGIPCIO






El Libro de los Muertos


El “Libro de los Muertos” demuestra, sin duda alguna, que los egipcios creían en un “Juicio Final” y que, el futuro del alma de un hombre, en el otro mundo, dependía de la vida que había llevado sobre la tierra.
El alma de los transgresores de la ley se aniquilaba y el alma de los justos entraba en la vida eterna.
Los Tasadores de Osiris, incorruptos, estrictamente justos e imparciales, pesaban el corazón de los hombres en la “Gran Balanza” de la verdad y la decisión final de Osiris concordaba con la opinión de Thot, personificación de la justicia eterna y Maat, la verdad. El pesaje de los corazones era muy importante y siempre se incluía una viñeta de la escena del Juicio en los papiros donde estaba escrito el “Libro de los Muertos”.


Los Textos de las pirámides están considerados como el conjunto más antiguo de escritos religiosos de la historia de la civilización.
El objeto de este “libro” era permitir al difunto salvar los peligros que se le presentaban después de la muerte, instruyéndolo en las palabras que le permitían ingresar a los diversos estados del inframundo, le aseguraba la protección de los dioses y proclamaba asimismo su identidad con muchos de ellos.
Estos textos se les conoce como “Textos de las Pirámides” y están escritos enteramente en jeroglíficos y muchos de sus “Capítulos “ son copias de una colección más antigua, por lo que no se pude precisar su origen, edad y autor. Pero podemos suponer que los Capítulos copiados en las paredes de las tumbas de los reyes mencionados, en esencia, representan las creencias de los egipcios de tales dinastías con respecto a los muertos y, la continuidad del pensamiento religioso entre las clases más altas de Egipto.

 Qué contiene el libro egipcio de los muertos

El Libro de los Muertos Egipcio es una colección de textos de innovaciones, conjuros, oraciones, himnos, letanías y fórmulas mágicas, escritos generalmente en rollos de papiro con ilustraciones o viñetas.
Fueron colocados en las tumbas de los egipcios que podían permitirse tal lujo a partir del Imperio Nuevo. No obstante, la colección más antigua que se conoce, está inscrita en las paredes de las cámaras y corredores de las pirámides de Unas, Teti, Pepi I, Nemty-En-Saf I y Pepi II, reyes de la V y VI dinastía en Sakkara.

Etimología

La verdadera naturaleza del “Libro de los Muertos” no ha sido comprendida perfectamente. No es realmente un “Libro”, ya que libro sugiere una composición con una unidad, un escrito en “determinado tiempo” por un autor o autores.
El título le fue dado por el alemán Richard Lepsius quien en 1842 publicó el gran “Papiro de Turín” bajo el título de “Das Todtenbuch” y desde entonces lo han usado los egiptólogos. El título por el cual era conocido por los antiguos egipcios era: “Manifestado en la luz”, “La manifestación del día”, “La manifestación de la luz”.
Sin embargo, “Per t er hru”, como se conocía en escritura jeroglífica es probable que haya tenido un significado especial para los egipcios, y que no se haya traducido correctamente a los idiomas modernos; pero existe otra versión que es una idea que puede expresar todo el trabajo y que es: “Capítulos para perfeccionar el Ka” o “Capítulos de salir al día”.
Se dice también que el título de “Libro de los Muertos” procede del nombre que los profanadores de las tumbas dieron a los papiros con inscripciones que hallaron junto a las momias: “Kitab al-Mayitun”, en árabe, que significa “Libro del difunto”.

Creencias funerarias egipcias



Aunque este Libro nos da una idea de la religión entre los egipcios y sus creencias funerarias, no es un conjunto de dogmas o revelaciones para los creyentes. El Ka era una parte importante, y aparentemente eterna, del hombre.
Por el significado de la palabra se le puede definir como: “un resplandor” o “un espíritu-alma traslúcido”. A menudo se le ha traducido como: “el brillante”, “glorioso”, “inteligente” o calificativos semejantes; pero su verdadero significado es el de “escena divina”.
En los “Textos de las Pirámides”, encontramos que el Ka de los dioses estaba en el cielo y hacia allá se dirigía el Ka del hombre tan pronto como el cuerpo moría.

Secciones y capítulos  del libro



Papiro de Ani
Los antiguos egipcios conservaron los rasgos más notables de su religión, compleja en extremo, pero no abandonaron sus viejas ideas, dioses y mitos. Aún cuando adoptaran a otros, al contrario, trataron de alguna manera de reconciliarlos y armonizarlos.
En épocas diferentes, los sacerdotes de cada uno de los principales centros de culto: Heliópolis, Menfis, Tebas y Hermópolis, trataron de poner algún orden a las creencias. Las selecciones del “Libro de los Muertos” contenidas en los papiros de Ani, Hunefer y Anhai, reflejan la confusión de los Capítulos. El número total de los Capítulos hasta ahora conocidos es de ciento noventa y su extensión es muy desigual aunque no existe un solo papiro que los contenga a todos.
El Libro consta de aproximadamente 200 capítulos o sortilegios.
Algunos de estos capítulos son derivados directamente de los “Textos de las Pirámides”, algunos son versiones de los Capítulos hallados entre los textos del Imperio Medio y el resto son de origen Tebano. De hecho, la palabra “Capítulo”, aplicada al trabajo de los escribas, no sería correcta, ya que sugiere unidad y coherencia, quizá sería más apropiado llamarles “Invocaciones” o “Hechizos mágicos”.
La versión más conocida y más completa es el Papiro de Ani, un texto compuesto por 3 capas de hojas de papiro pegadas entre si y dividido en 6 secciones con una longitud entre 1.5 y 8 metros cada una. La longitud total del texto es de 23.6 metros. Fue adquirido por el Museo Británico en Tebas el año 1888 y actualmente está registrado con el número 10470.


 El papiro fue realizado por 3 escribas diferentes, como puede apreciarse en las diferentes grafías que en él aparecen, pero sólo uno realizó los dibujos. Originalmente es posible que no fuese encargado por Ani, un escriba de hacia el año 1300 a.C., o al menos no en su totalidad, pues su nombre aparece escrito con una escritura diferente. El papiro contiene algunos errores derivados de la falta de atención. Existe una versión electrónica del Papiro de Ani, según la traducción realizada por Sir Wallis Budge.
Otra sección impresionante es el Capítulo CXXV de la edición moderna, conocida como la “Confesión negativa”, que encierra el código moral y religioso de Osiris, el cual exigía muestras de un alto nivel moral y un carácter religioso personal exaltado, para que los solicitantes entraran en su reino. Aquí el difunto asegura cuarenta y dos veces que no ha hecho nada malo en su vida, enumerando los “actos inmorales” que no ha cometido. El difunto se identifica con el gran dios Osiris; pero a pesar de tal protección, busca los medios mágicos para combatir los peligros del Inframundo e invoca la protección de dioses menores.

¿Qué le espera al difunto en la otra vida?

-Puede ir al “Campo de paz”,
-Viajar en el cielo para vivir como las estrellas,
-Ser uno con Osiris en sus dominios en un “Mundo superior”, o
-Viajar con Ra en su barca solar o una combinación de estos estados.


No hay dos papiros que contengan los mismos Capítulos, éstos o se repiten en el mismo orden en más de un papiro, por lo tanto se puede pensar que cada persona escogía ella misma los Capítulos que deseaba. No hay dos papiros que lleven el mismo tratamiento en sus viñetas.

Evolución de los textos

El más antiguo de los textos funerarios grabados en una pirámide faraónica se encuentra en Saqqarah. Estos textos grabados sobre las paredes de los pasos interiores y las paredes de la habitación funeraria, debían ayudar a los faraones a viajar al más allá, para asegurar así la regeneración y la vida eterna del rey.


Hacia el final del tercer milenio a. c., aparecieron nuevos textos funerarios recalcando más la vida después de la muerte y la ayuda que hay que aportar al difunto para que éste encuentre su camino al más allá. Estos textos fueron inscritos dentro de los sarcófagos de altos funcionarios del Imperio Medio y comprendían más de 1000 fórmulas dando indicaciones sobre la vida bajo la tierra, en el reino de Osiris. Allí los difuntos trabajaban en los Campos de las ofrendas y de los juncos. En estos textos se nos habla por primera vez del juicio de los muertos, medio de alcanzar una vida nueva.


Los difuntos eran llevados delante de Osiris y su corazón era pesado sobre una balanza frente a una pluma que representaba a Maât, la diosa de la verdad y de la justicia. Los que eran buenos accedían a la vida nueva como espíritus transfigurados. Los que eran juzgados como malos, eran lanzados a la diosa Amémet, "la tragona", que fue representada con la parte posterior de hipopótamo, la parte anterior de león y con cabeza de cocodrilo.
Durante el Nuevo Imperio, el cuerpo entero de los textos funerarios fue llamado "Fórmula para salir al día". Lo que hoy en día se conoce como "el Libro de los muertos". Este libro contiene cerca de 190 capítulos de fórmulas mágicas y rituales, ilustradas con dibujos para asistir al difunto en su viaje hacia la eternidad.
El sentido práctico de los antiguos egipcios les llevó a confeccionar ejemplares “prefabricados” del Libro de los Muertos. En estos papiros, el texto se escribía dejando en blanco el lugar correspondiente al nombre del difunto. Posteriormente, estos huecos se rellenaban con el nombre del comprador. El precio de estos ejemplares era bastante más asequible que el de aquellos hechos por encargo.

Otras versiones del libro

Las principales versiones o revisiones de manuscritos que forman el “Libro de los Muertos” son:
1. La “Versión Heliopolitana”
recopilada por los sacerdotes de On (Heliópolis) basada en una serie de textos que se han perdido. Los “Textos de las Pirámides” que no proporcionan ninguna información acerca de su autor o autores. Representa un sistema de Teología promulgada por los sacerdotes de Ra, el Dios del Sol.
Algunos Capítulos parecen estar dedicados al dios Thot y que, sin duda, pertenecen a la clase de literatura que los griegos llamaron “Hermética” y es muy cierto que fueron incluidos en la lista de los cuarenta y dos trabajos que según Clemente de Alejandría constituyen los libros sagrados de los egipcios, por lo que parece estar bien fundamentada ya que los griegos llamaron Hermes al dios Thot a quien los egipcios designaban como “El señor de los libros divinos”, “escriba de la Compañía de los Dioses” y “Señor de la palabra divina”.
Algunos Capítulos se encuentran en las tumbas, sarcófagos, estelas y papiros de las dinastías XI, XII y XIII. Pero la esencia deriva de escritos primitivos, probablemente predinásticos.
2. La “Versión Tebana”
(Uast, la Tebas de los griegos) escrita en jeroglíficos sobre papiros, está dividida en Capítulos sin un orden determinado, sin embargo, con muy pocas excepciones, cada capítulo tiene un título y una viñeta. Aunque no todos los Capítulos están en las copias hay algunos que sin duda eran necesarios para la preservación del difunto en su tumba, y de su alma en el más allá.
Esta Versión fue usada por quien podía sufragar los gastos, desde la dinastía XVII hasta la XXI.En los “Textos de las Pirámides” eran los sacerdotes los que decían o cantaban las invocaciones, los conjuros o las diversas secciones. En la “Revisión Tebana”, los himnos y plegarias eran dichos por el difunto, en el otro mundo lo que le permitía alcanzar la perfección del alma.
3. La “Revisión Saita” (Sai)
Estuvo en uso de la dinastía XXVI hasta el final de la era Ptolemaica en Egipto, aproximadamente. En esta época se arreglaron los Capítulos en un orden definido y se hizo una revisión cuidadosa de todo el trabajo. Durante este período aparece un cierto número de Capítulos que no se encontraban en los papiros antiguos; pero que no son sino nuevas ediciones o extractos de trabajos anteriores.
En muchas copias de esta Revisión se omiten signos, palabras y aún pasajes completos, lo cual dificulta su lectura. Estos Capítulos compuestos en un período más tardío, representan ideas y creencias de carácter religioso, que eran desconocidas para los egipcios de la dinastía V y VI, y demuestran que había tenido lugar un desarrollo considerable del pensamiento religioso en las mentes de la gente, desde que fueron recopilados los “Textos de las Pirámides”.